Dicen los maestros estoicos que cuando logremos admitir aquello que está fuera de nuestro control, aprovechando de aquellas situaciones solo lo que nos beneficia, estaremos camino a abandonar los deseos y pasiones, consecuentemente camino a la felicidad, eso que yo llamo más austeramente «serenidad».
La última vez que escribí para mi blog fue el miércoles 21
de septiembre de 2016, en aquel entonces iniciando un proceso de sanación (no,
nada que ver con caminos new age, teosofía, gnosis, santeros, aquelarres ni
cosas por el estilo, esa etapa está superada y agradecida de mi parte), esta
sanación de la que hablo se trató más bien de buscar objetivos en la vida, si
me preguntan, algunos que estoy logrando cumplir hoy día. Y aquí estamos hoy,
intentando reanudar las publicaciones, quizá porque por ahora no hay planes de
volver a los micrófonos de la radio.
Es curioso que este blog que surgió como un escaparate de
mis pensamientos, hoy me parezca tan atrasado, veo con sorpresa que la última
entrada que sugerí del blog de «Colectivo Mujer y Utopía Tlaxcala, A.C.» fue de
hace más de 10 años.
En fin, hace poco revisaba los documentos que tengo en
estima como curiosidades, reflexionaba a la par las palabras de mi hermano
menor, sobre que uno de estos días me iré y me llevare conmigo todo lo que
guarde, y qué sentido tiene aquello; así que como resultado de esas
meditaciones, considero prudente utilizar este lienzo que me da la nube, para
difundir no solo mis ideas, sino también aquellas cosas que suelo guardar y que
a veces hasta en nuestra propia Entidad Federativa (Tlaxcala, México), algunos movidos
por un ánimo de egoísta reserva, pareciera que quieren guardar para ellos
mismos.
Dice el Evangelio de San Juan que, la verdad nos hará libres
(Juan 8:32), y en efecto todo aquello que atiende a la verdad, incluyendo las
vivencias que forman parte de nuestra verdad personal, si deseamos compartirlas
no tienen por qué restringirse.
Así que de ahora en adelante este espacio también estará destinado
a compartir documentos curiosos, que en formato escaneado iré compartiendo con
ustedes. Eso sí, cuidándonos en el tema de los derechos de autor.
La foto que comparto con esta entrada tiene que ver con una de nuestras aficiones, que se ha ido afinando estos últimos años, mi gusto por la naturaleza y especialmente por los cactus, en los que de un tiempo a la fecha vengo viendo ejemplos vivientes de estoicismo.
Pd. En efecto he actualizado la información de perfil del blog, había datos que al paso del tiempo han perdido sentido.
¡Si Dios quiere nos saludamos después!


