martes, 3 de marzo de 2009

LA RADIO DE AYER

Hace unos días mientras escuchaba la radio reflexionaba sobre el como nuestra percepción de las cosas cambia con el tiempo.

Digo cada uno tiene seguramente su propio concepto por ejemplo de la radio. En mi caso ese concepto ha cambiado conforme los años me han pasado encima, en mi niñez, v.g., consideraba que la radio era simplemente el aparato en el que pasaba “La Tremenda Corte” y la radionovela de “Porfirio Cadena”, claro que todo eso se debía a que mi difunto abuelo Adrián era “fan” de esos programas. Tiempo después cuando estaba ya en plena adolescencia descubrí que servia solo para escuchar música, y después de los 18 entendí que es una puerta tremenda a la información, porque comencé a escuchar todos los programas de opinión y noticieros que mi tiempo me permitía. En fin, el objeto principal de esta reflexión es dejar en claro que cada uno hemos tenido un concepto sobre algo que cambia con el paso de los años.

No obstante, al recordar nuestro primer concepto de ese algo, en mi caso el de la radio es una añoranza muy especial, casi inocente. Y es que en esta época, por lo menos donde yo vivo, ya no transmiten la “Tremenda Corte” en ninguna estación. Extraño mucho los divertidos enredos de “tres patines” y al tremendo Juez tratando de hacer justicia a favor de Luz María Nananina y Rudecindo Caldeiro y Escobiña.

Y es que si muy dentro de mí sigo siendo fan de “La Tremenda Corte” es culpa de mi abuelo. Culpa que le agradezco, porque así por lo menos sigo teniendo predilección por la comedia blanca.

En fin, cada quien tiene seguramente el deseo, si no explicito si a media luz, de volver a esas épocas de inocencia en que parecía que el Sol brillaba con más fuerza y todo nos parecía mas hermoso. Esa época en que nuestros conceptos eran muy inocentes: la niñez.

Para finalizar esta entrada quiero compartirles un audio de “La Tremenda Corte”, para que así quienes no conocen este antiquísimo programa radiofónico entiendan un poco de que carajos soy fan. El capitulo se llama: “Vestidicidio”, ojala les guste.

Dios mediante nos estamos saludando!






No hay comentarios: