jueves, 18 de junio de 2009

TE ODIO Y ¿TU ME ODIAS?


Cumpliendo con lo que dije desde el día que empezamos a escribir en este espacio, hoy abandonamos la línea religiosa y nos vamos por la ruta psicológica -o lo que es lo mismo nos quitamos lo mojigatos, jeje, y vamos a platicar de cosas muy humanas-.

Para comenzar, decir que quizá nada sea más complejo que ese sentimiento al que comúnmente llamamos ODIO, pero el problema es que el ODIO como tal, solo es una dimensión de varios sentimientos que son en distinta medida nocivos y otros muy a pesar de no ser nada benéficos sean muy comprensibles.

Primero que nada decir que de acuerdo con el Dr. Daniel G. Freedman, quién es fundador de la Sociedad Internacional para la Etología Humana, en EUA, el ODIO es un sentimiento nocivo, anidado resultado de un recuerdo enfermizo pero que a diferencia del RENCOR, este -el Odio- se olvida y tiene cura. Por ende no es un sentimiento que sea muy malo, pues de hecho todos en algún momento lo experimentamos.

Bueno ya me atreví a hablar del Odio, pero me parece que seria bueno distinguir entre Amor, Sentimiento y Pasión, pues como hemos dicho el ODIO es un sentimiento pero es obvio que hay que saber que es un Sentimiento:

El Amor.- Es una respuesta afectiva, instantánea pero de forma tal que no dura -por ejemplo el miedo y la alegría-.

Sentimiento.- A diferencia del amor es una respuesta más profunda y estable -como la felicidad y el pesimismo-.

La Pasión.- Esta por su parte, es una mezcla de los dos primeros y se caracteriza porque tiene la intensidad de las emociones y la estabilidad de los sentimientos -como los celos y el rencor-.

Luego entonces, cual es el problema del ODIO, pues a nuestro parecer el gran problema es que con el tiempo se puede convertir en RENCOR un sentimiento por demás destructor -este último- pues quien lo experimenta se deja llevar por el revanchismo y ello hace que día a día el objeto de Rencor se convierta en una situación que ocupe toda su atención, convirtiendo al rencoroso en una persona torpe.

Así el ODIO, es con justa causa un sentimiento temporal, que desde luego las personas asertivas -quienes pueden decir con claridad lo que sienten en el momento ideal- rara vez experimentan tanto el ODIO como el RENCOR. Pero desafortunadamente no todos somos asertivos, así que lo que nos queda es pues permitirnos de vez en cuando sentir ODIO, pero jamás darle a este sentimiento la oportunidad de convertirse en Rencor, pues si lo hacemos ese sentimiento extremadamente nocivo lo único que nos generara será un desgaste emocional permanente que desembocará en la permanente idea de cuándo podremos cobrar la ofensa.

Como comentario final solo decir que es válido el ODIO, pues es un sentimiento temporal que con el tiempo olvida la ofensa que lo provoco y por ende se cura -mismo que tampoco tiene nada que ver con la IRA que no es más que una emoción-.

En fin, aunque no soy médico espero por lo menos haberme dado a entender, jeje.

Finalmente decir, que el aforismo romaticon de que “Del ODIO al AMOR hay solo un paso”, en materia psicológica por lo visto no aplica, pues el AMOR como tal es una emoción pasajera, mientras que el ODIO es un sentimiento, que por ende es más estable. Se que este último comentario, me granjeara con mis amigos que gustan de la literatura una buena discusión que estoy dispuesto a aceptar, siempre y cuando me inviten una taza de café o bien a desayunar, jeje.

Dios mediante nos estamos saludando!



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