
Muchos de ustedes mis queridos amigos, bien saben que la gripe no me ha dejado vivir con tranquilidad estas fiestas decembrinas, sin embargo y a pesar de todo no podía dejar pasar la tradición -para mí- de compartir con ustedes mis deseos para este Año Nuevo.
En primer lugar deseo expresar mis mejores intenciones respecto a este Año 2010 que acaba de concluir, por ello espero que el 2010, haya traído para cada uno de ustedes no solo momentos felices sino también momentos de reflexión para apreciar el regalo más grande que tenemos: la vida.
Ahora bien, quisiera compartir con ustedes una frase que hace poco me dijo un amigo: "somos como esferas de cristal, tan frágiles que al caer nos hacemos añicos..." En aquellas palabras, encuentro una simple reflexión sobre la vida, y es que ésta no es nada segura. Por ello hoy, igual que siempre, vuelvo a insistir que debemos aprovechar cada día de vida como si fuera el último. Aunque aquello no implica que para aprovecharla debemos caer en excesos. Siempre debe tenerse en cuenta las palabras de San Pablo: "nada me está prohibido, pero no todo me conviene."
En fin, mi intención con este mensaje no es sermonear a nadie, pero no podía privarme de compartir con ustedes aquellas palabras que han estado rondando mi cabeza estos días. No voy a extenderme más y voy a intentar ser muy concreto -aunque ya saben que eso no se me da, je je-.
En consecuencia, quisiera expresar a ustedes desde lo profundo de mi ser mis mejores intenciones para que este Año 2011, que estamos comenzando, sea un año colmado de momentos felices y en lo menor posible de momentos tristes, pero sobre todo que sea un Año de momentos que nos aporten lecciones de vida, pues recuerden que: "cada día es la oportunidad de aprender un poco más..."
Por otro lado, vuelvo a insistir igual que cada Fin e Inicio de Año, con la idea de que en este mundo lleno de incomprensión debemos darnos la oportunidad de vivir a la usanza cristiana, es decir: "contracorriente". Siempre he insistido en que hay dos formas de vivir en este mundo: la primera es con el mundo!, y la segunda es para el mundo! La primera nos da la oportunidad de ser diferentes, de ser excepciones en medio del caos, pero la segunda que lamentablemente es la opción de la mayoría de personas, nos niega totalmente nuestra libertad. Por ello, hoy pido que este Año 2011, sea una nueva oportunidad para cada uno de nosotros de elegir una forma distinta de vivir en este bello orbe.
Deseo agradecer a cada uno de ustedes su tiempo, amistad y desde luego soportarme -se que no es fácil, je je- durante todo este Año que acaba de concluir, al tiempo que ruego al Cielo, ojala éste Año que inicia me sigan soportando como hasta hoy. Nuevamente, pido disculpas por aquellas conversaciones que he dejado pendientes con varios de ustedes, y prometo que este Año les buscare para concluirlas con un buen café.
Como siempre, apartado especial dedico a mis amigos Religiosos y Religiosas, a quienes aparte de mis gratitudes y deseos normales, deseo agradecer su compromiso con Mi Señor, porque gracias a ustedes el mundo no olvida que hay esperanza. Gracias amigos y amigas por decir cada día: "¿...a dónde quieres que vaya dulce amor?..."
Finalmente, deseo desde lo profundo de mí ser agradecer a cada uno de ustedes por existir, y sobre todo por permitirme disfrutar de su amistad.
"¡Feliz Año Nuevo 2011!"
Su Amigo Erik Osorno de la Rosa.
Invierno 2010.


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