miércoles, 2 de noviembre de 2011

UN REPLANTEAMIENTO EN CONJUNCIÓN CON EL DIA DE MUERTOS

Realmente el título de esta entrada no es resultado de ningún análisis, antes bien es la respuesta rápida a una necesidad personal; como siempre he sostenido, hay veces en que es necesario exorcizar aquellas ideas que dan vuelta en nuestra cabeza, pues de lo contrario, nos exponemos a llevar un gran peso en nuestros pensamientos -¡Caramba!¡Deberian inventar un desparasitador de ideas!, je je-. En tales condiciones, ruego me disculpen por la simpleza del título.
 
En estos días, mis pensamientos están cubiertos bajo una espesa niebla, en consecuencia no son muy claros. Comenzare por decir que hace unos días, las circunstancias de la vida me han obligado a revalorar diversos aspectos de mi vida que consideraba "dogmas". En un primer momento he reexaminado las relaciones afectivas de quienes me guardan un cierto afecto así como de aquellos -que como dijera el Padre Fortea- me desprecian, en este sentido he llegado a dos conclusiones develadoras, por un lado que la "lealtad" es un sentimiento que debe mantenerse como "unilateral", de tal suerte que si se desea mantener el respeto y la admiración de los amigos y conocidos, debe practicarse sin que en forma alguna se espere correspondencia de algún tipo. En segundo lugar, he determinado que me encuentro, por desgracia, rodeado de hipócritas, sin embargo si deseo no amargarme la existencia, debo aceptar a cada persona como es.El problema aquí redunda en él cómo obligar a las personas a fijar una posición y ser sinceras, ello para saber precisamente como son.
 
Para este "replanteamiento" muy necesario, he contado con el apoyo del Pbro. Agustín, quien es mi confesor y un gran amigo, definitivamente para él también ha sido un reto apoyar a una persona tan dañada como yo. Digo, no es sencillo atender a una persona de carácter errático, soberbio, un tanto narcisista y cuya visión del mundo es -la mayoría de las veces- sarcástica y hasta ácida, ese motivo creo que es bastante para que los amigos que aún me guardan un cierto afecto, reciban en los próximos meses un Diploma por soportarme, je je.
 
En fin, en medio de esta tormenta, que si bien es cierto no esta derrumbando mi mundo, sino dándole su forma definitiva -dijera alguna amiga mía, hoy extinta: -A veces, ¡las revoluciones son necesarias!-, coincide justamente con los días que comúnmente se denominan "Todos Santos", mismos que culminan con el "Día de Muertos", en otras palabras tenemos algo así como una "conjunción". Así las cosas, todo mundo sabe -y si no lo sabían, lo comento- que estas fechas son las que mas me gustan del año, ello por dos razones: en primer lugar, porque coinciden con las fechas de mi onomástico (no voy a aclarar aquí el acalorado debate sobre el día de exacto de mi cumpleaños, pues de algún modo esa situación me ha dado el gusto de poder convivir con todos los amigos, así que bastara decir que bien pueden felicitarme el día 2, 4 y/o 24 de este mes de Noviembre, la verdad sobre estos días dejemosla en la incógnita donde cuestiones banales deben permanecer), y en segundo lugar por el misticismo que siempre he atribuido a estos días.
 
Ahora bien, estos días sin duda, son igual de mágicos como los de otros años, así no he podido abstenerme de salir a media noche el día 27, 28, 29, 30 de Octubre y 1° de Noviembre, ello para percibir ese delicioso aroma que circula en los aires, ese aroma a horno de pan de muerto, je je. El día de hoy, he asistido finalmente a visitar el panteón, situación esta que me recuerda que el transfondo de estos días es finalmente la "muerte". Esa situación-estado que tanto incomoda al hombre, pero que al mismo tiempo no deja de perseguirlo, pues como decía Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad: "...la muerte es el reflejo del desprecio por la vida...", y no hay otra explicación para que el hombre ame de repente mas a una y luego se vuelva contra ella admirando a la otra.
 
Apartándonos pues, de esas ideas desordenas, solo he de decir, que considero que la muerte en sentido positivo puede ser un excelente aliado. Veamos pues, como al día de hoy, estoy dejando morir una parte de ideas que ya no me son útiles, ello con miras a apreciar la vida, porque como he dicho y hoy sostengo: "la felicidad es posible, sí, y solo sí aceptamos las condiciones y circunstancias bajo las cuales nos toca estar." Y la felicidad es parte pues de la vida, no creo haber descubierto la solución al aprecio por la muerte y la vida al unisono, pero creo que en cierto sentido la muerte, puede ser provechosa, cuando nos ayuda a enterrar ideas que se han convertido en demonios. Así, dejemos que la muerte, "catrina" del mexicano, nos de el tradicional gusto de probar y disfrutar tan deliciosos aromas y sabores propios de estas fechas.
 
En fin, deseando que hayan sido para ustedes estos días, unas fechas especiales y felices!
 
Dios mediante nos estamos saludando!
 
P.d. Un saludo afectuoso a los Señores Licenciados Horacio Sánchez, Luis Alberto García, Paula Sánchez y Gabriela Hernández, quienes siguen estas -muchas veces irreverentes notas-, gracias por leerme.

1 comentario:

Anónimo dijo...

wow esto está genial y ni sikiera sabía ke existía... definitivamente vale la pena tomarse unos minutos para leer y reflexionar... tú muy bien amigo