En estos días en que el asunto de
la renuncia de S.S. Benedicto XVI, parece convertirse en un asunto que importa
a católicos romanos, cristianos, políticos, sociólogos, la inmensa mayoría de
ateos “gracias a Dios y María Santísima” y demás fauna social. Considerando
también que hace mucho que no montaba nada al blog, más que por no querer,
debido a que últimamente me había afectado una extraña incapacidad para poder
terminar los borradores de mis entradas. Pero que gracias a la maravillosa
conversación de ayer, con mí estimada amiga Fani (a quien desde estas líneas envió
un cálido abrazo), además de poder comprobar que la “tristeza” es de los pocos
sentimientos que al compartirse se debilita, me ha permitido recobrar la
prudencia de completar notas, o por lo menos eso parece. Así las cosas, en
medio de este ambiente, me parece pertinente hacer algunos comentarios respecto
a la “dimisión” de Su Santidad.
Cabe aclarar que no pretendemos aquí
insistir en todo el procedimiento que sin duda implica la dimisión de un Pontífice,
tampoco pretendemos hacer un estudio de erudición teológica-eclesial sobre el
asunto, ni tampoco insistir en los pormenores de los cuales la prensa ya se ha
hecho cargo en demasía, de atiborrar nuestras pantallas y aparatos de radio.
Estas breves líneas pretenden como siempre, responder a las interrogantes que más
de un amigo me ha comentado en estos días, desde luego en su mayoría, meras
curiosidades. Así las cosas, les ruego consideremos cinco simples puntos que me
parecen dignos de comentar:
1.- “Desde el Siglo XV ningún Pontífice
había renunciado, acaso no habrá podido con el cargo”; este dato resulta
impresionante, más aún, cuando solo tres pontífices han renunciado en la historia
de la Iglesia. Ciertamente se trata de un hecho sorprendente, aunque ello no
implica que sea “sin precedentes”. El caso de San Celestino V, que fue el
primer Pontífice en dimitir, ilustra la sencilla razón de haberse retirado a
solo cien días de haberse convertido en Santo Padre, por el simple hecho de “no
acomodarse a la vida pontificia y de extrañar su vida de ermitaño”. Situación
inimaginable desde luego en la cabeza de la mayoría de personas. Pero esto último,
es quizá lo que nos causa más incomprensión, pues en la idiosincrasia mexicana
el “¡Hay Jalisco, no me rajo!”, del que tanto habló el maestro Octavio Paz en
su “Laberinto de la Soledad”, es sin duda estandarte propio de nuestro pueblo y
de los pueblos latinoamericanos, es decir, quizá a la mayoría le parezca
debilidad de S.S. Benedicto XVI, el hecho de renunciar, pues se dice
quietamente: “-Si yo fuera el Papa, ¡hubiera resistido hasta el final!”, y más
aún, algunos le oponen como ejemplo a su predecesor S.S. Juan Pablo II (de
quien en su momento, también se llego a decir caretudamente: “- ¿Por qué no
renuncia, si ya esta tan viejito?” Esta ridícula forma de pensar, desde luego no
se ajusta con la forma de pensar de un hombre que desde un principio se sintió “pequeño”,
recordemos que el día de su elección literalmente dijo que: “… después del gran
Papa Juan Pablo II… me consuela saber, que el Señor puede trabajar aunque con
instrumentos limitados…”, palabras imposibles de pronunciar por un intelectual,
político o un profesionista mexicano promedio. El día que anuncio su renuncia,
ha vuelto a insistir en su “pequeñez”, al afirmar que ya no le asiste el vigor,
en medio de todo esto, es obligado preguntarnos sí es un “pecado” (siquiera
social, como decía Gandhi), el hecho de que un “hombre” aún siendo un
religioso, acepte su “pequeñez” no ante un “reto”, como seguramente lo juzgaran
los amigos que se dedican a la política, sino ante una “encomienda inimaginable”,
como lo es el conducir la Barca de San Pedro. Considero que nuestra
incomprensión, viene del hecho de que juzgamos este acto con las reglas de
nuestra idiosincrasia mexicana, y más aún, bajo las reglas ordinarias del “poder”,
quizá un “hombre político” entenderá mejor cuando hablo del “poder”, pues para
ellos se trata de “seguir en esto”, para un hombre espiritual e intelectual
como el Papa Benedicto XVI, se ha tratado de dos simples cosas, que todo “hombre
de Iglesia” sabe: “se trata de obedecer las señales de Dios”, y “de procurar
ante todo, el bien de la Iglesia”.
2.- “Su renuncia se ha debido a
las presiones de quien sabe quién”, nada mas ridículo y absurdo, pues
curiosamente quienes apoyan esta horrenda idea, son los mismos ridículos que
siempre están insistiendo en el “superior poder” y las “riquezas económicas” de
la Iglesia. En estos momentos entran en la más terrible contradicción, pues si
así lo creen ellos, entonces ¿quién puede ser superior al Papa en “poder”? Sin
embargo, siendo un poco ecuánimes y no prestándonos al juego de esas afirmaciones
risibles, si bien es cierto que el Papa no ha renunciado por “presiones”, el
motivo de ello es más simple de explicar, y se debe al hecho de que ninguna
otra nación ejerce más presión con sus comentarios en el ámbito internacional, que
la Santa Sede, basta recordar cuando la cancillería mexicana en tiempos del
Presidente Vicente Fox, solicitó a la Santa Sede que el Santo Padre fuera “menos
duro” en su crítica al crimen organizado en México. Luego entonces, ¿Quién teme
a quién en las presiones, los Estados a la Santa Sede o viceversa?
3.- “Renunció por los casos de pederastia,
pues el mismo encubría crímenes”, un argumento igualmente tonto, pues el Santo
Padre Benedicto XVI, fue para quien no lo sabe, responsable de exhibir los
primeros expedientes de sacerdotes pederastas, y también el primero en el año 2010
en convocar a una “cumbre cardenalicia” para tratar esos condenables asuntos.
Según la prensa, el Santo Padre se vio obligado a convocarla, pero obligado
cómo por quién, ¿acaso por Doña Carmen Arístegui? Quién en su cacería personal
por Marcial Maciel (fundador de los Legionarios de Cristo), exigía que el Papa
diera la cara, cuando bien saben quienes conocen de materia eclesial que el
primer responsable es el Arzobispo Primado (en el caso mexicano, el Card. Norberto
Rivera Carrera). Y al final, fue el propio Santo Padre quién aparto a Maciel de
cualquier actividad pública, sometiéndolo a proceso tal y como lo ordenan las
leyes eclesiales. O quizá, es que en esta ocasión la “sociedad comercial”, esa
que con tanta vehemencia defiende el “abuso en el uso de los derechos humanos”
¿deseaba que la Santa Sede, reinstalara el Tribunal del Santo Oficio para
Maciel?
4.- “Después de su renuncia se
avecina el fin del mundo, pues ahora será electo Pedro el Romano (el Papa
Negro)”, se trata de la famosa profecía de los Papas de San Malaquías; esto
definitivamente merece análisis, pues su servidor, quién quizá en buena parte
es culpable por este tipo de declaraciones, de ser tildado de “profesar una
teología sospechosa”, nunca ha desestimado las curiosidades sobrenaturales. Sin
embargo, debo confesar que esta, es una de las pocas veces en que ante tanta
insistencia en el comentario, me he visto en la necesidad de buscar entre mis
curiosidades una copia facsímil (no textos especulativos de internet) que hace
años me regalara un buen amigo, y para mi sorpresa es curioso decir, que en
efecto, sí se equipara al Papa Benedicto XVI con el denominado “la gloria del
Olivo”, es verdad que ya no hay mas pontífices en la lista. Sin embargo, los especuladores
(como siempre poco formados, pues son en su mayoría aficionados que desprecian
la lectura), no advierten al lector que después de la alusión que ellos quieren
cuadrar al Santo Padre Benedicto XVI, existe un gran espacio en blanco en el
folio, antes de hacer alusión al famoso Papa Pedro Romano, donde sin duda
pudieran caber un gran número de nombres alusivos a pontífices. Sin duda, esta
clase de cosas sucede cuando abunda la histeria, la falta de conocimiento, se
carece del ánimo investigador y sobran un montón de charlatanes. En fin, apeguémonos
a la misma enseñanza de la Biblia para todo cristiano, referente a que “es profecía
falsa, aquella que no se cumple”. Por lo demás, como siempre sigamos
insistiendo en que el fin del mundo, es una cuestión fuera de la posibilidad de
cálculos humanos y confiemos en las determinaciones de Dios, tal y como lo hizo
el mismo Cristo.
5.- “Si Dios eligió al Papa, no
puede renunciar, o es que su voluntad es superior a la de Dios”, este silogismo
en apariencia inocente, resulta perturbador; pues en efecto, el Papa es elegido
por la decisión de Dios que inspira el obrar del los Señores Cardenales en el
Conclave, sin embargo, basta pensar que si la voluntad de Dios fuera que el
Papa no hubiera renunciado, yo lanzo una duda, ¿acaso ese mismo Dios
Omnipotente, no habría tenido tiempo desde la fecha del anuncio de la renuncia
del Santo Padre, para cambiar el rumbo de las cosas y haber suscitado un hecho
que impidiera el cumplimiento de esa renuncia? Si quien se ha preguntado esta
cuestión es una persona que no tiene formación eclesial, creo que es excusable,
por lo tanto invito a la débil reflexión que he anotado.
Finalmente aunque no como un
punto más, es prudente advertir la inverosímil (aunque no para las personas de
Iglesia) decisión del Santo Padre de “desaparecer de la vida pública”, retirándose
del mundo a la vida conventual. En definitiva, un hecho que estoy seguro, a más
de un “amigo político” que sigue mis notas, le erizara la piel. Mi pregunta es
simple, ¿Cuántos serían capaces de una cosa así?
En fin, así las cosas, considero
que lo más importante que debe rondar en nuestras cabezas estos días, es el
hecho de que seremos testigos de un hecho increíble “la renuncia de un Santo
Padre en pleno siglo XXI”, y la posibilidad de que algún día contemos a
nuestros hijos y nietos un hecho que en su tiempo difícilmente creerán.
Por cierto, antes de terminar, envió
un afectuoso saludo al abogado Antonio Hernández Jiménez, quien motivo los
primeros deseos de esta nota, la que ruego me excusen si se ha prolongado más
de lo “prudente”.
Remato esta entrada con las
palabras de mi buen amigo Marcos Hernández, cuyas aseveraciones me han parecido
muy acertadas: “Digno sucesor de San Pedro, humilde servidor y gran intelectual
ha sido Benedicto XVI…”
Dios mediante nos estamos
saludando!



2 comentarios:
La “tristeza” es de los pocos sentimientos que al compartirse se debilita, comenzando con esta frase uno sabe que va a encontrar palabras dignas de leerse y releerse. Y es que el análisis que nos comparte, mi buen amigo y abogado Erick, que me precio en conocer y de haber compartido catedra, es desde mi punto de vista bastante atinado, ya que analiza punto por punto, los subtemas que la prensa y a veces el chismorreo del dia lleva y trae a pocas horas de que quede vacante el Papado, de los puntos que destaco y me parece que hay bastante tela de donde cortar y que no debería estar a discusión es: como es posible que letrados y no letrados piensen que el santo Papa renuncia por cuestiones fácticas, esto como se observa en esta reflexión no es posible y además agregaría : Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo. Esto abarca las reflexión sobre la pederastia, tema doloroso y penoso y que muy posiblemente no se conozca realmente en este mundo todos los crímenes a los que no solo miembros d la iglesia han caído sino también tantos otros y cito: quien este libre de pecado que arroje la primera piedra.
Y con respecto al fin del mundo tantas cosas se habran dicho se dicen y se diran, pero nadie sabe ni el dia ni la hora.
Concluyo, diciendo que la lozanía en la mirada del autor del presente escrito no se pone en duda, y sobre todo, da gusto ver como se puede leer de una manera tan ordenada las ideas que se expresan y es que hace a uno mismo reflexionar en estos temas no solo de interes del católico, sino de cualquiera que quiera conocer la realidad de este mundo cosmopolitano actual.
Por cierto a quienes luego me preguntan como hacer comentarios, es bueno decirles que en la parte de abajo de la entrada después de la línea roja, aparece la leyenda en azul "publicar un comentario en la entrada", deben dar click sobre el mismo y luego en el menú de comentario bastara con que escriban su comentario, elijan como identidad la opción de Nombre/URL" y escriban su nombre, después solo dan click al botón publicar y listo!! Ojala se entienda mi explicación jeje
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