Hace ya un buen tiempo que no escribo, sin embargo, sigo convencido igual que siempre, que las letras son un escaparate del sufrimiento del espiritu; supongo que esta ocasión es una muestra de esa convicción personal.El titulo de estas notas extrañara sin duda a la mayoría, pero confio en que al finalizar de leer estas lineas, el titulo tendra justificación sobrada.
Sin mas, comencemos por contar que el domingo pasado me ha sucedido una de esas pocas situaciones que son capaces de sorprenderme, no voy a detallar la situación, solo digamos que tuve que visitar a una familia por encargo de un buen amigo, se suponia que solo veria a su hijo (un adolescente de 16 años) para tranquilizarlos, pues según mi amigo, la familia se muestra preocupada por el extraño comportamiento del chico; en mi opinión se trata de una familia comun: un matrimonio de cuarenta y tantos, con dos hijos, una linda chica de 18 años y un adolescente de 16. Sin mas, les acompañe a su casa y al llegar, la señora me ofrecio un vaso de agua -como siempre, a toda casa llego pidiendo agua, jeje-, al tiempo que despertaba a su hermana (la tía), a quien habia dejado para cuidar a su hijo, entonces me invito a pasar a su cocina, al entrar un olor muy desagradable e insoportable salia de su cocina, la señora entonces busco y hallo un cubo con un trapeador dentro, que saco de inmediato al patio.
Inmediato a aquel incidente, el padre del chico me indico que su hijo estaba en la segunda planta, al tiempo que la tía comentaba que cuando ellos se habian marchado a ver a mi amigo, el chico se habia puesto muy hogareño, de tal suerte que bajo por la escoba y el trapeador para limpiar su habitación, luego comento que sin querer, ella se quedo dormida en el sofa y no se dio cuenta cuando termino el chico sus labores. Una vez que escuche esto, el padre del chico me indico su habitación, mientras su madre se me adelantaba con su guapa hija para tocar la puerta de la habitación. Así, la madre del chico llamo a la puerta dos veces, sin recibir respuesta, luego la hermana del chico le llamo por su nombre, entonces finalmente contesto diciendo: -¡Adelante!
Creo que ahora desearia que ese momento no hubiera sucedido, pero en fin, permitio que se abriera la puerta; su madre la abrio, entonces mientras afuera una ligera lluvia se mezclaba con un panorama en extremo tetrico, la primera imagen que vi fue la de un adolescente de fisonomia refinada, parado de espaldas a nosotros y de frente a su ventana. Estaba impecablemente peinado y formalmente vestido con un traje negro y corbata azul, también impecables; la cama estaba arreglada y la habitación esmeradamente limpia, sin embargo frente a ello algo contrastaba de manera casi demencial, nuevamente se trataba de ese aroma tan asqueroso que resultaba insoportable. Al tiempo de todo esto, el chico dijo: -¡Te estaba esperando!
Debo confesar que ese olor insoportable me obligo a retirarme, al tiempo que la madre del chico lo interrogaba sobre el hedor, yo baje las escaleras muy rapido y me dirigi al patio. Al tiempo que el padre del chico, que se habia quedado en la planta baja, me llamo a la cocina para enseñarme lo que habia encontrado. Sin duda, su descubrimiento me confundio aún mas, el adolescente habia limpiado sus muebles y trapeado su habitación con una mezcla de agua y claras de huevo; sí, alli sobre la mesa del comedor estaba un carton de huevo con los cascarones de huevo que contenian solo las yemas. Entonces entendi que el asqueroso hedor no era otro que el de la insoportable choquilla que produce el huevo.
El hombre me pidio una opinión, yo no dije nada, solo me limite a decirle que informaria a mi amigo. Luego les pedi a ambos calma, y volvi a recomendarles que visitaran a un segundo especialista en medicina, antes de continuar con la intervención de mi amigo, el hombre me miro decepcionado y dijo: -¿Uno mas? ¡sí ya van cinco!
Inmediatamente después, toda mi conversación con ellos fueron evasivas y me marche sin mas. Camino a casa, la confusión invadia mi cabeza, pero trate que el resto del día fuera lo mas común posible.
Estos días despierto a media noche un tanto intranquilo y me atormenta pensar que fui incapaz de hacer algo mas. Digo, en el fondo, me sigo preguntando si aquella frase de estarme esperando, hiba dirigida a mi.Y qué hubiera pasado si me hubiera quedado a interrogarlo; además no me digan que cualquier persona soportaria aquel hedor en su habitación, en fin todas son dudas que me atormentan.
Sin embargo, esta clase de experiencias son aquellas que hacen darme cuenta de mi profunda indignidad.
¡Dios mediante nos estamos saludando!


1 comentario:
ERIK PUES QUÉ TRABAJO DESEMPEÑAS??? SINCERAMENTE AMÍ ME DARIA MUCHÍSIMO MIEDO ALGO ASÍ Y CREO QUE REACCIONARÍA MUY DIFERENTE A COMO LO HICISTE; YO SALDRÍA CORRIENDO DE LA CASA SON HECHOS ESCALOFRIANTES QUE ME PERTUBARÍAN DEMASIADO TIEMPO; DE VERDAD Q TE ADMIRO AMIGOMÍO. ÉCHALE MUCHAS GANAS Y QUE DIOS TE BENDIGA.
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