Hace unos días mientras veía televisión, ya muy tarde, a eso de la media noche, apareció en un corte comercial un anuncio de Coca-Cola con motivo de las fiestas navideñas; seguramente ya han visto ese comercial en donde aparece el ya conocido obeso y rojo Santa Claus -creado precisamente por la compañía Coca-Cola para su campaña de 1931- sacando una estrella de una bizarra máquina que esta dentro de su casa, luego de sacar la estrella de la extraña máquina la pone en una no menos estrafalaria catapulta y la lanza al infinito, evidentemente la estrella cobra la forma de una estrella fugaz surcando los cielos. Esta parte del comercial ya la había visto en otros horarios, pero lo que no había visto era la segunda parte, es decir lo que sucede cuando la gente mira pasar la estrella y esa es precisamente la parte que me llamo mucho la atención y el motivo por el que escribo esto.Muy a pesar de que como dijera un buen amigo: - Ese Santa es mas mercado que nada!. El comercial me intereso por lo que sucede en esa segunda parte, por ejemplo hay un árbol pequeño al que el viento golpea duramente y esta amarrado a una estaca pero la punta del mismo esta suelta en ese momento una niña y sus padres van pasando. De repente la niña mira al cielo y ve la estrella lanzada por el Santa Claus regordete, inmediatamente parece que la niña mira alrededor para ver que hay por allí y al mirar el pequeño arbolito se acerca y lo amarra con uno de las cintas de su cabello. El punto aquí es que la estrella no tiene ningún poder mágico para hacer cambiar a la gente, pero el mirarla hace que la gente actúe de forma distinta a como normalmente lo haría. Desde luego el mensaje de la campaña también es puntual: ¡Saca lo mejor de ti!, pero eso no tiene nada que ver con lo que considero es interesante de ese comercial.
Considerando que la estrella influye en el cambio de ánimo de quien la mira, eso desde luego por la capacidad de sorprendernos, hay que aceptar que la estrella desde luego no tiene magia ninguna porque su poder es meramente psicológico. Luego consideremos que si una estrella fugaz solo puede ser creación de la naturaleza, esta estrella –la del comercial- es falsa porque es artificialmente (si, si ya se que este análisis suena ridículo, pero déjenme terminar este chistoso ejercicio, jeje) la creación del obeso Santa. En otras palabras es una MENTIRA.
Pero esa Mentira es buena porque hace que la gente haga cosas buenas, luego entonces eso me recuerda la pregunta de si ¿es válida una Mentira Piadosa?, se bien que una mentira nunca dejara de ser una Mentira, incluso quienes preguntan con animo de recibir una respuesta netamente religiosa saben que la respuesta es: Toda mentira no es buena! Pero sinceramente y sin apartarme de la razón -tampoco pretendo atentar contra la estricta enseñanza de la Fe- creo que una Mentira como la de ese Santa Claus que fabrica estrellas para hacer que la gente se mueva hacia lo bueno, es una mentira que yo mismo desearía poder hacer.
Por ello no es que justifique las Mentiras que bien podríamos llamar Piadosas, pero la verdad ojala y cada uno de nosotros podamos reconocer cuando una mentira nos esta destruyendo, y cuado otra mentira esta haciendo mucho bien a quienes nos rodean y desde luego a nosotros mismos. En el primer caso creo es necesario que la verdad prevalezca, pero en el segundo soy yo quien por “piedad” les pide toleremos y dejemos escapar una inocente sonrisa ante esas Mentiras Piadosas que tanto bien hacen en un mundo como este, en el que cada día hay menos conciencia.
Dios mediante nos estamos saludando!


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